Tomándome un rico cafesito el otro día en el "Lugar de la Chumbera"; hubo un minuto de silencio (no, no estábamos de luto, mas bien estábamos engullendo crepas) y alcanzamos a escuchar la charla de la mesa de al lado.
Si, llámenme "Metiche" "Chismosa" y demás; pero que tire la primera piedra el que no ha escuchado conversaciones ajenas. Me dio mucha risa, porque estas dos señoras que gustan de la trova estaban metidísimas en el cotilleo.
Las señoras en cuestión no se dieron cuenta de que las escuchamos, de que nos enteramos que el esposo de "Fulanita" le había hecho una propuesta indecorosa a la otra; cosa que obviamente era falso, a menos que te gusten las doñas de mediana edad, chaparras, gordas y algo vulgares.
No puedo contarles más, miamors y un amigo empezaron a hablar y ya no me dejaron escuchar; entonces, tuve que conformarme con pedir otro plato de crepas.
Si bien ya no pude enterarme de los por menores de ese triangulo amoroso, estoy segura que no ha sido el primero ni el ultimo que suceda en la historia de la humanidad.
Además que algo mas acaparó mi atención, una situación de pareja que sin incluir infidelidades hacen que sus protagonistas exclamen "Siento que se me va la vida...." en el tono mas telenovelero.
Pero esto se los contaré (si una personita me da permiso) en otra ocasión, mientras me quedo aquí, en la oficina, al acecho de que alguien mencione algo interesante que acapare mi curiosidad.

Dios!!! Y estaba pelona la gente?; naa!!! si fuera así no fuese una historia interesante e intrigosa.
ResponderEliminarY no, no tiraré una piedra, pues dios sabe que me gusta el chisme, pero sí haré un comentario venenoso: pinche vieja chismosa puedes dejar de levantar la oreja dado que del otro lado solamente vienen comentarios patéticos y sin cabello.
Y dile a ese "alguien" que se deje de cosas, que se ponga a dieta y haga ejercicio, que recuerde que es hermoso (aunque no lo sea) y que encuentre la seguridad de mujer que lo lleve a sentir seguridad, re enamorar a aquel matemático loco, para burlarse de él y decir: "ya no te amo", para así desencadenar la epifanía de aquel, misma que terminará por impulsarlo a buscar a su amada al amanecer y tomarla en sus brazos al son de una buena opera.
Eso, o que se trague su sufrimiento, ahogándolo progresivamente en carbohidratos y alcohol barato.
Saludos!
Tsss, nome acuerdo de aste, tendrá que refresarme la memoria.
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